
Es un estudio obstétrico que permite observar imágenes del bebé en tiempo real con mayor detalle y, cuando las condiciones lo permiten, conocer el sexo del bebé. Combina la valoración durante el embarazo con una experiencia especial para la mamá y la pareja.
Un ultrasonido 4D para revelar el sexo del bebé se realiza idealmente entre las semanas 16 y 22 para ver el género y el cuerpo entero, o entre la 26 y la 30 si buscas mejor definición de la cara.
Durante el estudio se observa al bebé mediante ultrasonido, buscando obtener imágenes claras de su rostro, movimientos y posición. También se intenta identificar el sexo del bebé, siempre que la edad gestacional, la posición fetal y las condiciones del estudio lo permitan.
Para favorecer una mejor visualización, puede recomendarse acudir con buena hidratación, seguir las indicaciones previas al estudio y considerar que la posición del bebé puede influir en la calidad de las imágenes. En algunos casos, puede ser necesario esperar o repetir la toma para obtener mejores resultados.